Hoy he encendido la tele,
asomado al aburrimiento.
He visto lo que ve todo el mundo
y me dio vergüenza y pena.
Señor/a lector/a: Créame, comprendo que piense que está perdiendo el tiempo leyendo estas cosas. Yo también lo siento mientras las escribo y no lo haría si no fuera porque muchas veces siente uno el impulso de soltar lo que lleva dentro. Vivimos en un mundo enfermo, en el que la demagogia y la apariencia ha reemplazado a la Razón y la Experiencia, y son mi razón y mi experiencia las que necesitan gritar en el desierto.
martes, 3 de marzo de 2015
jueves, 5 de febrero de 2015
Si yo fuera joven...
Si yo fuera joven…
Me preocuparía de que siguiera subiendo el déficit y la
deuda pública. Y sobre todo de que se defienda que ese dinero sea para crear
empleo porque significaría literalmente que se lo van a comer hoy y lo tendré
que pagar yo en el futuro.
Me preocuparía que tenemos una deuda pública de 1 billón de
euros (= 1 año de PIB) porque significa que, en el futuro puedes tener que
estar 3 o 4 años trabajando sin cobrar.
Digo 3 o 4 años porque habrá mucha población no activa (sobre todo en
esas condiciones) y tendrás que pagar tú sus deudas.
Me preocuparía que el gasto social siempre sea para personas
mayores y dependientes (sanidad, dependencia, pensiones) o para gasto público
(educación, administración) y nunca haya
nada para infraestructuras, empleo, producción, etc. que es lo que proporciona crecimiento
económico y empleo a los jóvenes.
Me preocuparía que el status que se defiende está haciendo
que los jóvenes cada vez sean más dependientes de las personas mayores (en el
hogar, en el trabajo, en la función pública…) que están mucho peor preparadas y
son más ineficientes.
Me preocuparía de que se defienda que más gasto público es
más empleo, más servicio o más crecimiento porque es absolutamente falso. Más
gasto público significa sueldos más altos para una minoría que ya son
funcionarios y ni siquiera tiene porque significar que se vayan a convocar más plazas para los jóvenes.
Me preocuparía que médicos funcionarios, profesores
funcionarios o empleados públicos en general traten de explicarme que sus
intereses de clase son los míos porque son exactamente contrarios a los míos y
me preocuparía que muchos jóvenes entren en su juego y les ayuden a conseguir
sus objetivos de ganar más y trabajar menos a costa de que se invierta en ellos
y no en nosotros.
Me preocuparía de que los insolventes no pagaran sus deudas
porque cuando yo tenga que pedir un préstamo no lo voy a conseguir NUNCA. Y no
voy a poder comprarme NUNCA un piso y no voy a poner montar NUNCA un negocio ni
tener NUNCA un futuro.
Me daría asco que fuese tan fácil manipularnos por parte de
personas con más experiencia que mienten por sus intereses de clase y por sus
intereses generacionales.
¿Qué quieren, tenernos estudiando durante décadas, con un
sueldo de becario hasta la jubilación y que
nos dediquemos a limpiarles los mocos durante su eterna vejez para pagar
las deudas que ellos disfrutaron en su loca juventud? ¿Es que somos imbéciles?
Si yo fuese joven probablemente haría lo mismo que todos los
jóvenes pero, como ya no lo soy, pues no me da la gana de callarme.
lunes, 19 de enero de 2015
Yo no soy Charlie
Estamos
perdiendo la batalla de la razón, cada día se radicalizan más las opiniones en
la calle y, como siempre los más vocingleros y los más agresivos son los que
obtienen mayor cota de atención en los medios de comunicación. El resultado es
que los liberales, los demócratas y los pacíficos estamos perdiendo la batalla.
Los
terroristas de París no buscaban acallar la libertad de expresión, ni acabar
con la democracia ni con nuestra civilización (ningún grupo terrorista puede aspirar
ya a eso. Hace 70 años, un grupo terrorista provocó la muerte de 50 millones de
personas en Europa y no lo consiguió), lo que buscan es radicalizar las
sociedades en torno a ellos mismos y sus problemáticas, tanto las sociedades de
los que consideran su enemigos como las que consideran sus amigos. Y es
evidente que los terroristas de París están consiguiendo su objetivo.
Gritar “yo
soy Charlie” no es gritar por la libertad de expresión o por el humor político.
Es decir que se está de acuerdo con el insulto religioso directo hacia una
religión determinada. Porque insultar a algo o alguien, sin mediar provocación
y cobrando por ello no es libertad de expresión, es un negocio sucio. Es como
defender que lo que hace un proxeneta es promover el amor libre o lo que hace
un comerciante de órganos humanos es promover la salud.
Yo sólo
espero que caiga todo el peso de la Ley sobre los terroristas asesinos y sus cómplices,
y también sobre los que los amparan y sostienen (moral y económicamente), allí
donde estén y lo antes posible. También estoy completamente de acuerdo con
reformar leyes e incluso sufrir molestias en pro de la seguridad, pero los
radicales no me van a obligar a escoger entre ser Charlie o pro-terrorista
porque yo no asumo la línea editorial de Charlie, al igual que sé que la práctica
totalidad de los musulmanes no son terroristas.
lunes, 29 de diciembre de 2014
Necesitamos recordar algo
Estimado amigo:
Perdone que le moleste en estas fechas para un asunto de
trabajo, pero es que estoy terminando un artículo de Economía y necesito una
información de una referencia que no encuentro y que posiblemente, haciendo un
poco de memoria, Vd. sí que recuerde.
Necesito que intente recordar el nombre de un autor, nacido
hace unos 2014 años, que decía que todos éramos iguales, que definió lo que era
la justicia y dijo que era justo pagar impuestos justos y que la acumulación de
riqueza era injusta. Luchó contra la dictadura de los mercados y defendía el
perdón de las deudas.
Creo que dijo que el sueldo justo era el equitativo, que el
que siembra, recoge. También que sólo somos administradores de la Tierra de la
que nos creemos propietarios y que nuestros talentos deben ponerse al servicio
de los demás.
Si no se acuerda no se preocupes, probablemente no fue nadie
importante y yo esté confundido.
Si lo recuerda por favor mándeme un correo a feliznavidad@portaldebelen.bel,
le estaré muy agradecido.
Por cierto, aprovecho para desearle ¡FELIZ NAVIDAD! y también
que el año que viene crezcamos al menos un 2% en lo económico y un 1000% en felicidad.
jueves, 25 de septiembre de 2014
¡Cómo está el mundo!
El mundo está parado, expectante. ¿Qué pasará con EI? ¿Con
el crecimiento en China o en Brasil? ¿Y con los separatistas ucranianos? ¿Rusia
tendrá que ceder u organiza otra alianza estratégica? ¿Por qué callan ahora
Corea del Norte e Irán? ¿EEUU tomará las riendas o dejará hacer? ¿GB puede
hacer algo o tiene bastante con sus problemas internos? ¿La UE volverá a otra
recesión?
En clave española ¿Habrá crecimiento o estancamiento? ¿Qué
pasará con las tensiones nacional-catalanistas? ¿Qué pasará en las próximas
elecciones municipales y autonómicas?
Los mercados están haciendo unos paralelos impresionantes.
Salvo el oro y el euro que parece claro el camino a la baja, el resto de los
mercados lleva en paralelo varios meses (petróleo, Wall Street, IBEX). Hay
mucho dinero, mucha liquidez en empresas, bancos y particulares, pero nadie
sabe lo que pasará en el medio plazo. Todo el mundo mira de reojo a todo el
mundo mientras contiene el aliento, mete la mano en el bolsillo y soba los
billetes.
martes, 3 de junio de 2014
Gracias D. Juan Carlos y mucha suerte D. Felipe.
La monarquía representa la garantía de estabilidad política,
la garantía de la racionalidad de la política a medio y largo plazo, el respeto
por los derechos civiles, la representación física del estado y de la marca
España en el mundo, la máxima dignidad y reconocimiento a nuestras Fuerzas
Armadas y de Seguridad y el mejor defensor del pueblo.
Gracias D. Juan Carlos y mucha suerte D. Felipe.
martes, 29 de abril de 2014
El que de joven no trabaja...
de viejo le dan una pensión no contributiva, le limpian gratis la casa, le hacen compañía o lo ingresan gratis en la residencia, le llevan de viaje, le regalan medicamentos, etc...
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